La tecnificación por sí sola no puede ser el objetivo final del entrenamiento diario. Cada gesto técnico siempre debería estar condicionado por la lectura del juego y por el contexto en el que se ejecuta.

Vamos a intentar explorar cómo aplicar la técnica desde situaciones reales de juego, tratando de evitando que se convierta en un aprendizaje aislado y que sea aprovechable para el juego en equipo.

Un buen gesto técnico no tiene por qué ser eficaz si las decisiones previas y posteriores a la acción no son las correctas. Podemos saber botar muy bien, pero si botamos hacia el lado donde está la defensa será mucho más difícil que la acción termine con éxito.

Muchos errores no se producen por una mala ejecución técnica, sino por una lectura incorrecta del juego. Por ello, la enseñanza de la técnica debe partir siempre de un problema inicial de juego que lleve al jugador a pensar cuál es la mejor acción posible.

El 1c1 no es solo una situación del juego. Es el punto de partida desde el que se construyen todas las decisiones ofensivas.

El 1c1 es la base estructural del baloncesto. Desde el 1c1 tenemos que potenciar la lectura de la defensa, que sean capades de ver la posición de sus compañeros, de que identifiquen cual es el mejor pase posible, que gestionen el espacio y que aprendan a elegir el momento de actuar. Para todo ello se requiere un nivel técnico elevado. No es necesario que sepan hacer todos los tipos de dribbling existentes ni todas las salidas (Crossover, Jab Step, Under Drag), se trata de que sepan cual es la mejor opción en cada momento. ¿De qué nos sirve un Up & Go y la salida va en dirección a un jugador que va hacia el balón?

El 1c1 no es solo una situación del juego. Es el punto de partida desde el que se construyen todas las decisiones ofensivas.

Es fundamental que la tecnificación se integre de manera progresiva en situaciones de uno contra uno, y luego avancen hacia contextos más complejos de 1c2, 2c2, 3c3…

Antes de ejecutar, el jugador debe aprender a observar. Sin percepción no hay decisión, y sin decisión la técnica pierde sentido.

Muchos jugadores que llegan a categoría cadete o júnior no saben leer el juego. Muchos no entienden lo que está ocurriendo en la pista y actúan como robots, para evitarlo tenemos que hacer que nuestros ejercicios tengan diferentes estímulos que lleven a la observación antes de actuar

Suele ocurrir porque en formación nos enfocamos en la verticalidad hacia el aro, pero no fundamentamos nuestros ejercicios en la lectura del juego ni en la toma de decisiones. Antes de decidir atacar el aro, deberíamos enseñar a los jugadores a observar lo que está ocurriendo en la pista.

El pase es uno de los fundamentos técnicos más importantes del baloncesto. Es, además, uno de esos gestos que realmente muestra cuánto comprenden los jugadores el juego.

No sólo se trata de repetir ejercicios de pase picado, pase al pecho, pase gancho sin más. Tenemos que trabajarlo para saber cuándo es el momento adecuado para hacerlo. Un buen pase en el instante correcto es lo que realmente crea las mejores oportunidades. Un mal pase los llevará a una pérdida o a no poder lanzar de manera óptima.

El ritmo y la velocidad en las acciones individuales y en las jugadas de partido no son constantes. Ser capaces de dominar el tempo de partido es ver si el rival está ordenado o no, si la defensa está equilibrada… es entonces cuando tenemos que saber cuándo acelerar o cuándo frenar pues esto es fundamental para alcanzar un alto rendimiento. El jugador necesita aprender a acelerar para obtener ventaja y a desacelerar para poder leer la situación y decidir cómo concluir la jugada.

¿Cuántas veces habremos oído decir que el baloncesto es un deporte de contacto? Tenemos que entender el contacto como un recurso táctico que nos permita coger ventajas tanto defensivas como ofensivas. El contacto genera desequilibrios y permite reducir la ventaja del ataque, permitir proteger el balón, controlar el espacio y en muchas ocasiones condicionar al rival. Es evidente que el jugador que gestione esta herramienta tendrá mejores opciones en pista

Es por ello que no podemos dejar de entrenarlo como ya iremos viendo en futuros capítulos del libro. Trabajar con contacto permite mejorar la tecnificación y acercarla mucho más a las situaciones reales del juego.

PARTE I – Capítulo 04. Enseñar la técnica desde el contexto del juego